El ecchi es ARTE.

El ecchi es ARTE.

Hola de nuevo, tras casi 5 meses de inactividad por fin vuelvo a hacer una entrada, tenía muchas ganas de volver ya al blog y seguir haciendo algo que me llena en Internet, porque me aburren los sitios habituales, —excepto Twitter, gracias a los artistas— y esto era lo que más me entretenía hacer, buscar material para el blog y escribir en él, por eso lo echaba de menos y vuelvo con las mismas ganas de antes o más. Aunque antes de nada tengo que decir que seguirán sin ser entradas como antes, sigo trabajando y muchos días solo me apetece jugar, ver anime o perder el tiempo en Youtube, así que seguramente la próxima entrada tarde también. Puede que después de Navidad vuelva a tener más tiempo libre y pueda volver al ritmo de hace unos meses.

En este tiempo me ha pedido más gente de lo que pensaba que volviera a escribir, lo que me ha hecho sentirme un poco mal y bien a la vez, mal por hacer esperar tanto y bien porque hay gente que le gusta lo que hago aquí, lo que anima mucho a continuar, podría haber hecho alguna antes, pero no me gusta hacer las entradas sin ganas, —como digo antes, muchos días solo tenía ganas de jugar y ver anime, y otros ni siquiera eso— que fue casi como hice la última, sin tiempo, rápido y mal, así que he esperado a tener claro sobre qué escribir a la vuelta.

Al tema, en esta entrada no hablaré de niñas monas haciendo cosas de niñas, como es costumbre, si no con niñas —no literalmente, agente— monas enseñando sus cosas monas, otro de mis géneros favoritos y que considero que comparten varias cosas a la hora de ser valoradas para mal.

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Los hexpertos de anime 4

Los hexpertos de anime 4

No se puede acabar el mes sin antes asistir a una nueva clase de hexpertos, para que mes a mes aprendáis un poquito más de anime gracias a los maestros de la animación.

Como siempre habrá la dosis mensual de odio al anime actual de gente que casualmente nació en la mejor época de anime y que no necesita nada más para confirmarlo, y por supuesto como no podía ser de otra forma, el odio al moe. Es posible que quede algo larga entre mi texto y los tochos que hay en esta entrada, intentaré no escribir demasiado. Sigue leyendo